La Compañía entiende este espacio como un campo de estudio y exposición de las capacidades corporales, vocales y mentales del actor, y como una forma artesanal de concebir sus espectáculos dramáticos.
Las células dramáticas son trabajos sin fronteras, sin límites físicos ni temporales, tanto en la fase de construcción de las mismas, como en el momento de su exhibición y puesta en escena pública.
La difusión de estos espectáculos se orienta en dos vertientes:
por un lado, a los programadores de teatros y festivales de corte contemporáneo.
- por otro lado, a los responsables de la programación teatral de un pueblo, ciudad o capital, donde la Compañía Gaitzerdi se encarga de solicitar el permiso para la instalación de su montaje; en este segundo caso, la ubicación de cada trabajo se hará en un espacio inusual para los habitantes de esta urbe, como ejemplo puede ser desde un parque, un bosque, el interior de un inmueble abandonado, en el centro de la plaza, o sobre un remolcador o pontona en un río (la Compañía viene a encargarse de la difusión de su espectáculo - rueda prensa, televisiones locales, etc.- y de acercarse a grupos humanos donde poder exponer y explicar la necesidad de abrir el mercado de exhibición teatral contemporánea, al margen de espectáculos de corte más tradicional y/ o comercial que ofrece el teatro de la urbe donde la Compañía ha decidido instalarse.
Lo que queremos es crear un puente que enlace el teatro con otros espacios y públicos.